
Decidí empezar a caminar, no me preguntes por qué, ya no quiero esperar más. Me viste y me acompañaste, no te pregunté por qué, solo nos pusimos a hablar. El resto sigue esperando, preguntándose por qué mientras nos ven marchar. Quizá no haya un porqué, quizá no haya nada que esperar, quizá no haya nada que encontrar, solo andar.
